Juicio Hotesur-Los Sauces: cómo era la ruta del dinero de las empresas de Báez e Indalo hacia la familia Kirchner, según la Fiscalía

La acusación apunta a un circuito entre los “empresarios amigos” y los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner destinado a lavar activos. Los orígenes del dinero y las irregularidades de la inmobiliaria.
01/11/2026

El juicio por las causas Hotesur y Los Sauces ya se encuentra en marcha. En las primeras audiencias ante el Tribunal Oral Federal (TOF) N°5, se comenzó con la lectura del requerimiento de elevación a juicio de Los Sauces, en donde la Fiscalía expuso su hipótesis sobre cómo funcionaba la ruta del dinero entre las empresas de Lázaro Báez y el Grupo Indalo y la inmobiliaria de la familia Kirchner.

La acusación, presentada por el fiscal Diego Velasco, investiga una “compleja maniobra delictiva” a través de la que los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, con colaboración de sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, “montaron una matriz de corrupción en distintas áreas del Estado” para “enriquecer ilegítimamente” a “empresarios amigos” como Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, y a la propia familia.

Según expuso la Fiscalía, el mecanismo se apoyaba en una estructura inmobiliaria y hotelera que utilizaba alquileres de propiedades y hoteles para darle apariencia de legalidad a fondos que tendrían origen ilícito.

Así, se creó un circuito de dinero a través del cual los exmandatarios beneficiaron a empresas de Báez y del Grupo Indalo con contratos con el Estado Nacional. Luego, se presume, parte de ese dinero retornaba a la familia Kirchner con contratos con su inmobiliaria Los Sauces.

La lectura de la acusación de la causa Los Sauces continuará este lunes 2 de noviembre. A partir del próximo jueves, el TOF N°5 quedará habilitado a escuchar el requerimiento de elevación a juicio de la causa Hotesur.

Cómo era el lavado de dinero

La imputación fiscal apunta a una supuesta maniobra de lavado de activos. Néstor y Cristina son apuntados de haber logrado que Báez, quien era su socio personal, se transformara en el dueño de un conglomerado de más de 30 sociedades. En el caso de López y De Souza, ambos llegaron a encabezar un holding empresarial de más de 150 sociedades.

Una vez que los empresarios aumentaron su patrimonio, los Kirchner crearon “un mecanismo permanente para el reciclaje de una porción de las ganancias, de modo que una parte de aquellas pudiera llegar a manos de los exmandatarios con la apariencia de haber sido obtenidas en forma lícita”.

“Para ello, montaron un circuito económico basado en la actividad inmobiliaria y hotelera que les permitió canalizar regularmente fondos desde las empresas contratistas del Estado y sus vinculadas, a favor de la empresa Los Sauces, constituida por los expresidentes y su hijo Máximo, que se encargaría en lo sucesivo de recibir el dinero proveniente de los ‘empresarios amigos’”, remarcaron los fiscales.

Con ese dinero, la inmobiliaria Los Sauces adquirió un conjunto de propiedades, hoteles y terrenos, que luego fueron puestos a disposición de las mismas empresas que la beneficiaron a través de contratos de alquiler.

“De esta forma, el dinero proveniente de las empresas de los grupos económicos era recibido mensualmente como ‘dinero limpio’ en concepto de canon locativo a los expresidentes y a sus hijos, quienes luego podían declararlo ante el Fisco y ante la Oficina Anticorrupción como dinero legítimamente obtenido”, apuntaron.

El origen de los fondos
De acuerdo a las pruebas de la Fiscalía, el 88% de la facturación de Los Sauces correspondía a dinero de sus “empresarios amigos”: un 65% provenía de Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia, del Grupo Indalo; mientras que un 23% pertenecía al Grupo Báez, a través de sus firmas Austral Construcciones, Kank y Costilla, Loscalzo y Del Curto, y Valle Mitre.

Así fue que, a través de esta maniobra, entre 2009 y 2016 la empresa de los Kirchner facturó a estos dos grupos un total de $25.968.042,30 en concepto de alquileres de propiedades y hoteles, acusados de ser “innecesarios” o de estar por encima de los valores de mercado.

Así fue el flujo de fondos de las empresas de Báez e Indalo hacia Los Sauces.
 
En ese lapso, el patrimonio neto de Los Sauces se incrementó en más de un 12.000%, pasando de $100.000 a $12.122.430,26.

La acusación señaló además que los fondos que ingresaban a la firma de la entonces familia presidencial tenían dos vertientes.

En el caso de Lázaro Báez, se trataba de dinero que provenía de “la defraudación al Estado a través de la asignación irregular de obra pública vial en Santa Cruz” investigada en la causa Vialidad, por la que Cristina Kirchner fue condenada a 6 años de prisión domiciliaria.

Por su parte, el dinero de López y De Souza había sido adquirido por sus empresas “con motivo del ofrecimiento y admisión de dádivas por distintos contratos, concesiones, licencias y beneficios impositivos”.

Las irregularidades en los inmuebles y terrenos adquiridos

Las pruebas de la Fiscalía advirtieron diversas irregularidades en la adquisición de las propiedades, hoteles y terrenos de Los Sauces, acusando la intervención de las empresas de Báez, López y De Souza como también la compra de inmuebles para uso personal de la familia Kirchner.

Entre los hechos más destacados, señalaron que uno de los terrenos comprados en El Calafate se habría comprado por un valor de $7,50 el metro cuadrado, muy por debajo del mercado. Además, el mismo se pagó más de un año después y no se escrituró ni registró.

También se encuentran los departamentos en el complejo Madero Center de Puerto Madero, comprados con dinero personal de Néstor Kirchner, pero que luego fueron incorporados a Los Sauces.

El requerimiento menciona un terreno vendido por Austral Construcciones, que según la fiscalía fue una compraventa simulada para ocultar una donación de Báez; y el departamento de San José 1111, donde hoy reside Cristina, el cual fue comprado en 2015 por USD 370.000 y se pagó con Certificados de Depósito para la Inversión (CEDINES) y no con dinero en efectivo.

Agencia NA